EL SICARIO DE DIOS (Priest) supera con creces al primer film de su realizador, LEGION, donde Paul Bettany (aquí también protagonista) interpretaba a un ángel con metralleta. Ahora encarna a un sacerdote futurista cazavampiros a medio camino entre un oscuro pistolero crepuscular de spaghetti western y un Sith renegado de Star Wars. El film, inspirado en un manga coreano bastante popular, ofrece duelos de kung fu sobre un tren de vampiros que recorre el desierto apocalíptico a toda pastilla, poblados luminosos de western y una ciudad catedral en permanente penumbra e influencia cyberpunk, como esas motos molonas que exhiben los guerreros protagonistas, que sin embargo están bien dibujados y definidos en su simpleza arquetípica, que dota de singular fuerza y belleza a esas escenas de acción espectaculares e inverosímiles. Aparecen brevemente por la aventura actores que ya han incurrido en el universo vampírico (con llamativas variantes menos scifi) como el chupasangres protagonista de la...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.