Hace pocos años, vi en un cine, casi solo, Millions, una pequeña y personal película de Danny Boyle, llena de sensibilidad, encanto y fantasía, que tampoco desentonaba en su carrera desde Trainspotting. En esta última, Slumdog millionaire, se ve cierta continuidad, se nota un hábil manejo del argumento trapichuelas callejeras y un intento de trascendencia, de superación del materialismo y de la búsqueda falaz del enriquecimiento rápido, y una certera descripción de la desigualdad en India, economía floreciente e injusta, como casi todas. Me ha encantado el repaso que le da al cine indio desde la Trilogía de Apu hasta las modernos musicales de Bollywood, y me emociona el oficio neorrealista de un director que sabe contar duras historias de niños en entornos dfíciles pero no exentos de esperanza y alegría. No es la obra maestra de Boyle, pero sí una buena pista del cine grande que puede llegar a fabricar cuando se sale del tipiqueo gansteril de barrio. Hay un Vittorio de Sicca pugnando ...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.