Desde que Gracia Querejeta se pasó a la mala leche y al humor negro, o con cierto sarcasmo, sus películas me interesan más. El reflejo de las miserias humanas, la soberbia dirección de actrices y un hilo que la une en cierta manera a su paisano vasco Álex de la Iglesia y a Santiago Segura, productor de la película, hace de Ola de crímenes, a pesar de su sobreactuada teatralidad, una película inquietante. Aunque el malo maloso sea un hombre, un tipo corrupto que no da ninguna pena, las mujeres no quedan tampoco bien paradas. Zorras con muy malas ideas, manipuladoras y que chantajean y sobornan aprovechándose de las necesidades ajenas. Todos utilizan a todo el mundo, hasta la medio boba protagonista, una Maribel Verdú realmente grande en su madurez. Querejeta utiliza los elementos de su anterior filmografía, a los adolescentes, los inmigrantes, las abuelas y las madres, y los combina en un delirante sarcasmo donde no hay buenos, sólo peores. Personajes que dan pena y poca risa. La miseri...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.