Jarmusch es un gran creador de personajes, sobretodo de tipos peculiares, muy parecidos a él mismo, cuyo careto contiene toda una mitología personal. En esta película, este autor recupera a personajes con carácter a la altura de aquella película de culto suya llamada Ghost Dog. La trama parece no importar mucho, pues en realidad lo que cuenta gira alrededor de las amistades, la cultura, los gustos, la familia y la relación de pareja de estos dos seres oscuros. La historia daría para una serie o una telecomedia dilatada, que contaría las andanzas hogareñas de estas criaturas inmortales. Pero lo que creo que subyace, y por lo que me parece muy importante esta cinta, es su reflexión sobre la figura del artista creador, como una suerte de vampiro que fagocita todos los productos culturales que consume, y a la vez crea nuevo material de forma no siempre reconocida.. El uso de los paisajes decadentes, de ciudades con fuerte impronta histórica en un pasado reciente, que yacen ahora sumidas en...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.