En la segunda mitad de los años 80, cuando aún era un niño, acudía semanalmente varias veces al centro comercial cercano a casa, en las afueras de la ciudad, con mi madre y mi hermano mayor para hacer la compra. Una tarde, remoloneando por las secciones de discos y libros, encontramos un buen montón de comics de saldo que habían aparecido de la nada. Eran muchísimos, de grapa, y tenían unas llamativas portadas, todas tituladas JUDGE DREDD. Valía unas 50 pesetas o así cada ejemplar, y tras ojearlos y ver lo mucho que molaban nos pusimos afanosamente a buscar el primer número. Parecían estar todos, así que engatusamos a nuestra madre para que nos comprara algunos ejemplares y nada más llegar a casa los devoramos. Ahí descubrimos que el JUEZ DREDD patrullaba la futurista Mega City Uno en los tebeos desde los años setenta (menos de diez años antes entonces), y la primera aventura suya que leímos fue el cruento enfrentamiento con el Juez Muerte de un universo paralelo donde la propia vid...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.