Dedicada a la memoria del pionero Paul Naschy, LA SOMBRA PROHIBIDA es la segunda parte de LA HERENCIA WALDEMAR. Una ágil introducción (como si de un buen trailer se tratara) resume lo acontecido en la entrega anterior, quedando aquella en poco más que un prólogo casi prescindible en cuanto a la relevancia del desenlace, si no fuera por Leonor Waldemar y Aleister Crowley, los puntos fuertes de aquella, y sus conseguidos créditos iniciales (de lo mejor del conjunto). Eso y una música poderosa son los puntos sobresalientes también en esta conclusión, aparte por supuesto de la breve esperada aparición del monstruo gigante Chtulu y del personaje Santiago, interpretado por un actor desconocido para mí con gran calado en las mejores escenas del film, posiblemente las únicas realmente inquietantes. Alguien me definió la primera peli como un "Fanfilm", como crítica pero también en el buen sentido. Porque, sin menospreciar la entrega profesional de todos los implicados en el proyecto ...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.