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El brutalista te embrutece

Os recomiendo que os vayáis del cine después del descanso de The Brutalist , porque la peli empeora y se ríe de vosotros. No es una cinta sobre arquitectura, ojalá hubiera tratado sobre la Bauhaus y el Brutalismo. Es pretenciosa aunque a su favor puedo decir que tampoco aburre. Si queréis ver una película buena húngara sobre el Holocausto, ved El hijo de Saúl o El Pianista , de Polansky , que duran menos, son más concretas y salís estremecidos de la sala. El Brutalista la ha hecho un director bruto que se piensa que le van a salir obras de arte.

VOLVERÉIS, de Jonás Trueba

Creo que no he comentado por aquí que para mí, lo mejor de la última peli de Jonás Trueba (Volveréis), es el papel de su padre, Fernando. A la pareja protagonista no la entiendo mucho. El resto de la cinta, pone a prueba la paciencia del más fiel de sus espectadores, porque es pedante y snob con autoconciencia.

HITMAN, de Richard Linklater

Hitman , de Richard Linklater , es una peli destacable, pero de moral vidriosa, retorcida al final. Te hace pensar porque en la vida real, el personaje se vería abocado al desastre con esas decisiones, que pueden ser entendibles porque puedes enamorarte de la peor de las personas. Quizá sea una obra maestra, no lo sé, con esa escena final de cuento feliz, justo como no acaban las historias de amor extremas.

La gente que dice que no le gusta el cine español (1)

Qué poco me interesa el cine español mainstream actual, tan militante, tan solidario, político, tan ideológico. La serie B es lo que más respeto; Faro, pelis de terror, de aventura, arriesgadas, que no me digan lo que está bien y mal. No me interesa si cancelan a alguien años después de los presuntos abusos cometidos, porque el delito se  diluye en el salseo mediático. Cada vez más, el cine español parece patrimonio de una determinada secta,  dándole la razón a todos aquellos que durante décadas lo han satanizado. En este país enfermo y tóxico, nada es para todos los españoles. Ni la bandera, ni la monarquía, ni la selecciones deportivas, ni las grandes empresas, ni el cine. Es un país que te mancha y oprime, no dejan libertad de pensamiento. Tienes que comulgar con ruedas de molino para que te dejen pertenecer a algo o simplemente currar de lo tuyo. No nos hace falta una dictadura, en cada grupúsculo hay una línea roja y un catecismo.

La partitura, la última película de Julian Sands

Fallen Leaves, de Aki Kaurismaki

Crítica de la película Napoleón, de Ridley Scott.