Siempre me han gustado las paradojas espacio-temporales de los viajes en el tiempo . Son construcciones mentales, modelos matemáticos como los agujeros de gusano, los universos paralelos, la bilocación de un electrón o los quásares. O sea, ficciones que por imposibilidad física no llegan a ser reales todavía. La cuestión, es que en el arte, en el cine sí pueden desarrollarse. Puedes asesinarte a ti mismo en el pasado y no desaparecer, sino vivir otra realidad probabilística. O puedes engendrarte como un gólem de ti mismo. Pero no cuento más, porque corro el riesgo de enviar spoilers a diestro y siniestro. Predestination , la nueva película de los australianos Hermanos Spierig (¿no será éste un heterónimo de los Hermanos Wachowski a los que se parecen tanto?), me gusta mucho en las magníficas secuencias de charla íntima y personal entre Ethan Hawke y el personaje hombre-mujer de Sarah Snook (actríz australiana increíble), porque van más allá de una película de género fantástico al...
Blog de películas, en una época en la que ya nadie lee blogs y donde no se sabe si el cine se seguirá proyectando en salas o sólo en plataformas, tabletas y teléfonos móviles.