Todo el mundo conoce a alguien, un familiar, un amigo cercano que no tiene pareja, y que tiene que aguantar con resignación extrema, que sobretodo, las esposas y novias de sus parientes y colegas, estén todo el día preguntándole que porqué no se echa novia, novio o perrito que le ladre. A ellos les recomiendo que vean esta película. No todas las personas tienen los mismos ritmos ni viven las cosas con el mismo tempo que los demás. Hay ritos de iniciación, ensayos, llamadlos como queráis. No es justo presionarles para que se pongan a la misma altura que los demás en cuanto a experiencias sentimentales o sexuales. No es importante la cantidad, sino la calidad. Aunque parezca mentira, hay personas que no se han enamorado todavía, o que simplemente no están interesadas en el sexo, ni necesitan una pareja para no sentirse solos. Hay que ser tolerante, comprensivo y dejarles en paz. No se pierden convivencias infernales ni sexo repetitivo y poco imaginativo, no se están perdiendo discusiones...